Peritaje

¿Cómo hacer compost?
guía práctica para empezar con buen pie.

Encimera de cocina con una planta aromática en maceta, un portafiltros de café, un cubo de compostaje azul claro con la etiqueta «COMPOST» y una tabla de cortar de madera con patatas peladas, judías verdes y un cuchillo de cocina.

Transformar los residuos alimentarios en un recurso útil es posible y, a menudo, más sencillo de lo que imaginamos. Para hacer compost no se necesita jardín, ni conocimientos especiales, ni material complejo, sino comprender algunos principios básicos y evitar algunos errores fáciles de cometer.

En esta guía descubrirá cómo funciona realmente el compostaje, cómo elegir el método más adecuado para su situación y cómo conseguir un compost eficaz, sin olores ni plagas. Tanto si vive en una casa, un apartamento o en un edificio profesional, aquí encontrará consejos prácticos para ponerse manos a la obra.

¿Qué es el compost?

El compost es el resultado de un proceso natural de degradación de la materia orgánica, en presencia de oxígeno, humedad y una diversidad de microorganismos. Produce una materia estable, rica en humus, que mejora la estructura y la fertilidad de los suelos.

En otras palabras: lo que tiramos (cáscaras, posos de café, restos vegetales...) puede volver a convertirse en un abono orgánico útil, siempre que se sigan unas sencillas reglas. Este proceso no es sucio, peligroso ni complejo. Se basa en un equilibrio biológico entre los aportes, el aire y el agua.

¿Cuáles son los diferentes tipos de compostaje?

Existen varios métodos de compostaje. Todos ellos tienen el mismo objetivo, pero se adaptan a diferentes contextos en cuanto a espacio, volumen o frecuencia de uso.

Compostaje aeróbico (es decir, «en presencia de oxígeno», el más habitual)

El compostaje aeróbico requiere una mezcla regular y permite una degradación eficaz, sin olores, con un buen seguimiento. Es el método de compostaje utilizado en los compostadores domésticos clásicos, los compostadores compartidos o en las empresas. Puede adoptar diferentes formas, según el material utilizado:
- Compostaje en contenedor estático(clásico en los jardines)
- Compostador giratorio, que facilita la aireación mediante una mezcla regular. De fabricación artesanal/DIY en hogares particulares, este sistema también es utilizado por Easy To Compost debido a su simplicidad y eficacia en los modelos para empresas o colectividades.
- Compostador electromecánico (conectado a la electricidad), que automatiza ciertas funciones (aireación, temperatura, remoción): este tipo de equipo es adecuado para estructuras que tratan volúmenes más grandes, con presupuestos más elevados y equipos de mantenimiento.

Lombricompostaje

Este método utiliza lombrices, que son gusanos que se encuentran de forma natural en el suelo, algunas especies de los cuales son conocidas por su utilidad en el compostaje (en particular, las lombrices Eisenia fetida). Es especialmente adecuado para pequeños volúmenes, en interiores o balcones. Genera muy pocos olores y produce compost rápidamente, pero es sensible a las variaciones de temperatura o a los errores de alimentación.

El compost producido es muy concentrado, con un «jugo» (llamado té de compost) rico, pero que debe diluirse para ser utilizado como fertilizante. Ideal para apartamentos, pequeñas oficinas o centros escolares.

Bokashi (con fermentación anaeróbica)

Es un proceso sin oxígeno, basado en la siembra con microorganismos (EM).
El sistema bokashi se basa en la fermentación de los residuos, en un cubo hermético, con la ayuda de microorganismos específicos. Este proceso es anaeróbico (sin oxígeno): no produce compost propiamente dicho, sino una materia predigerida, que luego deberá enterrarse o integrarse en un compost tradicional para completar su maduración.
Puede ser útil para espacios pequeños o como primera etapa de tratamiento, pero no funciona por sí solo a largo plazo.
Es una solución compacta, eficaz en interiores, pero requiere una etapa complementaria de maduración.

Compostaje en pilas o en fosas

- Método rústico: montones en el suelo o en una cavidad
- Requiere espacio, poco adecuado para entornos urbanos
- Lento pero poco restrictivo
- Adecuado para jardines, granjas o espacios rurales poco frecuentados.

La elección del compostador depende de varios criterios: el espacio disponible, la cantidad de residuos orgánicos producidos, el tipo de edificio (individual o colectivo), el entorno (urbano o rural) y los usos (domésticos o profesionales).

Compostador de jardín → Para viviendas unifamiliares con espacio exterior
Ventajas: robusto, gran capacidad
Limitaciones: requiere un poco de mantenimiento

Compostador giratorio → Para uso doméstico regular
Ventajas: fácil mezcla, compost más rápido
Limitaciones: capacidad limitada

Compostador electromecánico → Para comedores, restauración colectiva, empresas
Ventajas: automatizado, rápido, sin molestias
Limitaciones: coste elevado, necesita alimentación eléctrica

Lombricomposter → Para apartamentos, oficinas, interiores
Ventajas: sin olores, ocupa poco espacio
Limitaciones: sensible a la temperatura y la humedad

Bokashi → Para uso en cocinas interiores
Ventajas: compacto, rápido, muy poco mantenimiento
Limitaciones: el resultado debe enterrarse o compostarse posteriormente

Compostador compartido → Para comunidades de propietarios o barrios
Ventajas: mutualización, creación de vínculos sociales
Limitaciones: requiere una buena coordinación entre los usuarios

Algunos aparatos que se venden como «compostadores de cocina» son en realidad deshidratadores. Calientan los residuos biológicos a alta temperatura, los secan y luego los trituran. El resultado obtenido es un residuo seco, inerte y sin actividad biológica.

Además del importante consumo energético de la máquina, a diferencia del compost maduro, este residuo: no enriquece los suelos con materia orgánica viva, no constituye un abono completo y a menudo debe enterrarse o tirarse. Estos aparatos pueden tener una utilidad puntual (reducción de volumen en las cocinas), pero no producen compost. Por lo tanto, no sustituyen ni al compostaje doméstico ni a una gestión seria de los residuos biológicos.

La aireación: el compost necesita oxígeno

El compostaje doméstico es un proceso aeróbico, es decir, necesita oxígeno para funcionar correctamente. En ausencia de aire, otros microorganismos, llamados anaeróbicos, toman el relevo... pero su actividad produce metano, olores de fermentación y ralentiza la descomposición.

Una buena aireación permite:
- Evitar los malos olores
- Activar la transformación de los materiales
- Evitar la formación de jugos o zonas compactadas

En concreto, esto significa que hay que:
- Remover regularmente el compost (cada 10 o 15 días)
- No sobrecargar con residuos muy húmedos o capas gruesas (por ejemplo, césped fresco)
- Alternar capas marrones y verdes para favorecer una estructura aireada

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