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Qué se puede echar en una compostadora profesional: la lista completa

Lo que se composta, lo que se dosifica y lo que no entra nunca: tabla de separación por familias, dosis de material estructurante y el marco legal español, artículo por artículo.

En una compostadora profesional se echan los residuos de alimentos y de cocina del centro: peladuras, restos de comida cocinados o crudos, poso de café con su filtro, pan, cáscaras de huevo, papel de cocina manchado de alimentos, flores marchitas y sustrato usado. También se echan la carne y el pescado, siempre que la cuba sea cerrada, cosa que un compostador de jardín abierto no permite. Nunca se echan plásticos, aunque lleven la etiqueta de compostables, ni vidrio, metal, arena de gato, pañales o colillas. Entre ambos extremos queda una zona gris: cítricos, lácteos, cáscaras de frutos secos, restos de siega. El detalle está en la tabla de más abajo.

Para recordar

Esta lista no es cuestión de preferencia. El artículo 22 de la directiva marco de residuos 2008/98/CE exige la recogida separada de los biorresiduos, o su reciclado en origen, desde el 31 de diciembre de 2023, y en España la Ley 7/2022 la traspone: la lista verde de más abajo no es una buena práctica opcional, es el perímetro de una obligación. Los textos aplicables se detallan más abajo.

Lo que hace fracasar una compostadora de empresa casi nunca es un alimento prohibido olvidado en el cubo, sino dos cosas: la falta de material estructurante y un envase de plástico que atraviesa todo el ciclo sin degradarse.

Lo que se composta sin restricción

Son los residuos ricos en agua y en nitrógeno que producen una sala de descanso y una cocina, más el papel manchado de alimentos que los acompaña. Se deshacen en unas semanas en una compostadora ABC, una cuba de acero de 2 mm y 450 L cuya chimenea de aireación mantiene el oxígeno en el corazón de la masa, y cuyo mezclado mecánico, accionado a mano, reparte los aportes sin ninguna conexión eléctrica.

  • Peladuras de frutas y verduras, de todas las variedades
  • Restos de comida cocinados o crudos, arroz, pasta, legumbres, salsas ligeras
  • Poso de café con su filtro de papel, bolsitas de té de papel
  • Pan duro, bollería, galletas secas
  • Cáscaras de huevo trituradas
  • Papel de cocina, servilletas y hueveras de cartón marrón, únicamente manchados de alimentos
  • Flores marchitas, plantas de interior, sustrato usado de las jardineras interiores

Dos gestos cambian el resultado. Reducir primero el tamaño de los trozos, porque los microorganismos trabajan por la superficie. Retirar después lo que no es orgánico: la grapa de la bolsita de té, la goma del manojo de rábanos, el atadero de plástico del ramo, la bandeja bajo los restos. Dentro de la cuba, esos intrusos dejan de verse, pero salen intactos en el vaciado.

Lo que se composta con moderación

La zona gris no es una lista de prohibiciones disfrazadas. Son materias realmente compostables, cuya cantidad y forma de aportación deciden el resultado. Ahí es donde se abre la diferencia con un compostador de jardín: la mayoría se rechazan en compostaje doméstico y se aceptan aquí. Ninguna se resuelve con un cartel de «prohibido», todas se resuelven con una dosis.

  • Carne, pescado, huesos, restos grasos: aceptados en cuba cerrada, hay que enterrarlos en el centro de la masa y cubrirlos enseguida con material estructurante. En una compostadora abierta, mejor abstenerse.
  • Lácteos y quesos: pequeñas cantidades enterradas, porque la grasa tapiza la materia y frena la colonización microbiana.
  • Cítricos: la acidez y los aceites esenciales frenan a las bacterias cuando las cortezas llegan en masa, algo típico de un hotel que exprime sus zumos cada mañana.
  • Cáscaras de nuez, huesos de fruta, tallos leñosos: ricos en lignina, atraviesan un ciclo entero sin deshacerse. Triturados, airean la masa; enteros, se los encuentra en el vaciado.
  • Restos de siega y hojas: en dosis pequeñas alternadas con los aportes de cocina. Una siega entera echada de golpe se compacta en una capa estanca y se recalienta; si las zonas verdes son la fuente principal, el equipo ya no es el mismo.
  • Cenizas de madera no tratada: un puñado de vez en cuando, nunca una paletada, so pena de subir el pH.

Lo que no hay que echar nunca

La lista roja es corta y no admite excepciones, porque cada uno de estos residuos sale de la compostadora tal como entró o, peor, contamina la materia de salida y la parcela donde acabe.

  • Plásticos de cualquier tipo, incluidos films finos, bandejas, cubiertos y agitadores
  • Bolsas, vasos y cápsulas con la mención «compostable»: la norma EN 13432 califica una degradación en instalación industrial, con temperatura alta mantenida y controlada durante varias semanas. Una compostadora in situ sube de temperatura, pero no en esas condiciones, y la bolsa sale entera
  • Vidrio, metal, cerámica, cápsulas de aluminio
  • Arena de gato y deyecciones animales, excrementos humanos
  • Pañales, toallitas, productos de higiene femenina, mascarillas
  • Colillas: el filtro es de acetato de celulosa y concentra metales pesados
  • Medicamentos, productos químicos, disolventes, pinturas, aceites de motor
  • Aceite de fritura en cantidad, que asfixia la materia y va a una recogida separada
  • Madera tratada, palés, serrín de tableros aglomerados
  • Polvo y bolsas de aspiradora, cargados de fibras sintéticas

El caso más frecuente sobre el terreno no es ninguno de esos. Es la bandeja de plato preparado vaciada en el cubo de aportación con su film, y el vaso de cartón cuyo fondo va forrado de polietileno: los dos pasan inadvertidos porque parecen papel.

La tabla de separación, familia por familia

La síntesis de las tres listas. La columna de la derecha es la más útil en el día a día: da el gesto, no solo el veredicto.

Lo que entra y lo que no entra en una compostadora profesional de tipo ABC
ResiduoVeredictoPor quéEl gesto
Peladuras de frutas y verdurasNitrógeno y agua, degradación rápidaCortar los trozos grandes
Restos de comida cocinadosAporte principal de un centro de oficinasNo dejarlos en montón compacto
Poso de café y filtro de papelRelación C/N cercana a 20Con el filtro, sin la cápsula
Bolsita de té de papelPapel y hojas compostablesRetirar la grapa y la etiqueta
Cáscaras de huevoAporte de calcio, degradación lentaTriturarlas antes de echarlas
Pan, bollería, galletasCarbono rápidamente disponibleDesmenuzar, humedecer si está muy seco
Papel de cocina alimentarioCelulosa, hace de material marrónSolo si está manchado de alimentos
Flores y plantas de interiorMateria verde, nitrogenadaSin maceta, atadero ni espuma floral
Carne, pescado, huesosCon moderaciónGrasos y atractivos, exigen cuba cerradaEnterrar en el centro, cubrir con material estructurante
Lácteos, quesosCon moderaciónLa grasa retrasa el arranquePequeñas cantidades, enterradas
CítricosCon moderaciónAcidez y aceites esencialesRepartir en el tiempo, doblar el material estructurante
Cáscaras de frutos secos, huesos de frutaCon moderaciónLignina, varios ciclosTriturar o descartar
Cenizas de madera no tratadaCon moderaciónHacen subir el pHUn puñado, no una paletada
Plantas tratadas recientementeNoResiduos en la materia de salidaVía de residuos verdes
Bolsa o vaso «compostable»NoEN 13432: compostaje industrialContenedor de separación habitual
Plástico, vidrio, metal, cerámicaNoSalen intactosContenedores de separación del centro
Arena de gato, deyecciones, pañales, toallitasNoRiesgo sanitarioFracción resto
Colillas, medicamentos, productos químicosNoMetales pesados, moléculas activasVías específicas

La relación carbono/nitrógeno y la dosis de material estructurante

Una lista de separación perfecta no basta. Lo que decide el resultado es el equilibrio entre carbono y nitrógeno: los microorganismos consumen unas 25 a 30 partes de carbono por una parte de nitrógeno. Ahora bien, los residuos de una sala de descanso están casi todos del lado nitrogenado, el poso de café en torno a 20 por 1, las peladuras por debajo. Echados solos en una cuba se compactan, sueltan su agua y el oxígeno desaparece en el corazón de la masa: ese es el punto de partida de un olor.

De ahí el material estructurante, un triturado de madera que se carga en el fondo de la cuba desde la puesta en marcha. La regla de campo: un puñado por cubo vaciado, doblado tras un aporte de carne, de pescado o de cítricos, y doblado también cuando el contenido de la cuba brilla de humedad. Demasiado húmeda, la materia huele en unos días; demasiado seca, deja de bajar de volumen. Las referencias de temperatura están en nuestro artículo sobre el ciclo del compostaje, y las desviaciones habituales en el dedicado al compostaje sin olores ni plagas.

  • Verdes, ricos en nitrógeno: restos de comida, peladuras, poso de café, siega fresca, flores marchitas
  • Marrones, ricos en carbono: triturado de madera, cartón marrón sin imprimir, papel de cocina, hojas secas, paja, serrín no tratado

Lo que la ley obliga a separar

La pregunta «qué echar en la compostadora» tiene una respuesta normativa antes que agronómica. El artículo 22 de la directiva marco de residuos 2008/98/CE obliga a los Estados miembros a garantizar, desde el 31 de diciembre de 2023, la recogida separada de los biorresiduos o su reciclado en origen: las dos vías están abiertas al mismo nivel. En España la traspone la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que define los biorresiduos como los residuos de alimentos y de cocina y los residuos no peligrosos de jardines y parques. La lista verde de más arriba es, por tanto, el perímetro de la obligación, no una recomendación. El régimen concreto que se aplica a su centro lo fijan su comunidad autónoma y su ayuntamiento.

Frente a ello, el régimen sancionador se lee en tres niveles, y ninguno de ellos es europeo:

  • La Ley 7/2022 tipifica las infracciones en materia de residuos y las gradúa en leves, graves y muy graves.
  • Su cuantía y su aplicación corresponden a las comunidades autónomas, que disponen de sus propios servicios de inspección.
  • Los ayuntamientos añaden sus ordenanzas de residuos, que pueden imponer obligaciones adicionales al productor.

En la práctica, una inspección no rebusca en la cuba: pide pruebas. La separación tiene que dejar rastro escrito, y ese rastro se construye con el control mensual y el pesaje de cada vaciado. Cuando la materia sale del centro, es el gestor de residuos que usted contrata quien emite el justificante que conviene archivar.

Hacer que la lista aguante en el gesto diario

Una instrucción de separación se juega en un segundo y medio, de pie y con una bandeja en una mano. En ese momento nadie consulta una tabla de dieciocho líneas. La única señalética que funciona es la que está en el eje de la mirada cuando la mano se abre, y que muestra los objetos del propio centro en lugar de pictogramas genéricos.

Cubo de aportación verde para la separación de residuos orgánicos en una sala de descanso, con una pegatina de instrucciones de separación en la tapa y un cartel de sensibilización en la pared justo encima
La pegatina de la tapa capta la mirada en el momento en que la mano se abre; el cartel de pared sirve de recordatorio para los casos raros.
  • Una pegatina «sí / no» en la tapa del cubo de aportación, justo donde cae la mirada
  • Un cartel A4 plastificado en la pared, con pictogramas legibles sin dominar el español
  • Las tres trampas del centro, nombradas: bandeja con film, vaso forrado de polietileno, cápsula llamada compostable
  • El saco de material estructurante apoyado contra la compostadora, con el dosificador que da la medida del puñado
  • Un responsable por planta o por servicio, que responda sin pasar por los servicios generales
  • La instrucción recogida en el recorrido de incorporación de las nuevas altas
  • Un vistazo semanal al cubo, para corregir antes de que el error se convierta en costumbre

La señalética, la formación inicial por videollamada y el material estructurante de arranque se acuerdan en el pedido; el desarrollo de la puesta en marcha está descrito en la página cómo funciona. Sobre la rutina que mantiene el gesto en el tiempo, vea el mantenimiento de la compostadora profesional.

Cuando el problema ya no es la lista sino el volumen

Una compostadora ABC absorbe hasta 1 500 kg de residuos orgánicos al año. Por debajo, la cuestión de la separación es la única que cuenta. Por encima, se añade una segunda compostadora. Por encima de 3 000 kg al año, el compostaje in situ deja de ser la respuesta adecuada.

El cálculo
  • Personas presentes en un día normal 150
  • Ratio considerada, oficina con pausas y comidas en el centro 0,025 kg/pers./día
  • Días laborables al año 220
  • Volumen anual: 150 × 0,025 × 220 825 kg
  • 825 kg quedan por debajo de la capacidad de 1 500 kg 1 compostadora ABC
  • Vaciados según la tabla (línea de 875 kg) 6 al año
  • Compostadora entregada, material estructurante, mantenimiento, formación a distancia 79 € sin IVA/mes
  • Recogida, 10 € sin IVA por paso anual 60 € sin IVA/mes

Total139 € sin IVA al mes

La compostadora se entrega sobre palé y se monta en el centro, sin obra civil. El número de vaciados no se elige, se deduce del volumen. La recogida no está incluida: si no quiere quedarse la materia, la contrata con un gestor de residuos local; con la fórmula solo la compostadora, el compost se queda en su centro. Para plantear sus propias hipótesis, vea cómo dimensionar la compostadora. Y si la mayor parte de sus aportes viene de las zonas verdes, el equipo es otro: el jardín-compostadora, una jardinera circular de 2 000 L.

Preguntas frecuentes

¿Se puede echar el poso de café y los filtros?

Sí, sin restricción de cantidad. El poso de café es rico en nitrógeno, su estructura fina se mezcla bien con el triturado de madera, y su relación carbono/nitrógeno cercana a 20 por 1 lo convierte en uno de los mejores aportes de un centro de oficinas. El filtro de papel se composta con él. En cambio, las cápsulas de aluminio o de plástico no entran, ni siquiera vacías, y las llamadas compostables tampoco.

¿Se pueden echar carne y pescado?

Sí, en una compostadora profesional de cuba cerrada como la ABC, cuya cuba de acero de 2 mm tiene fondo cerrado y tapa maciza, y que se apoya sobre una superficie dura. Hay que enterrar los restos en el centro de la masa y cubrirlos enseguida con material estructurante. En una compostadora de jardín abierta, mejor abstenerse: los olores y las plagas llegan en unos días.

¿Pasan las bolsas y vasos marcados como «compostables»?

No. La norma EN 13432 califica una degradación en instalación industrial, con temperatura alta mantenida y controlada durante varias semanas. Una compostadora in situ sube de temperatura, pero no en esas condiciones. La bolsa sale entera en el vaciado y hay que retirarla a mano. El cubo de aportación se vacía sin bolsa, o con una bolsa que se recupera.

¿Qué pasa si alguien echa un plástico dentro?

Nada irreversible por un objeto suelto: se apartará en el momento del vaciado. El problema no es el incidente, es la repetición. Un flujo regular de films y bandejas acaba en fragmentos dispersos por toda la masa, imposibles de retirar uno a uno, y eso es lo que descalifica un lote a la hora de aplicarlo al suelo.

¿Qué se hace con la materia que sale de la compostadora?

Al cabo de unos meses sale una materia estabilizada, no un compost maduro. En su centro puede terminar de madurarla y usarla en sus propias zonas verdes, o entregarla a un gestor de residuos autorizado, que emite el justificante que conviene archivar. Los usos posibles se detallan en nuestro artículo sobre qué hacer con el compost producido.

Por dónde empezar

Contraste la tabla de arriba con lo que sale realmente de su sala de descanso durante una semana. Aparecerán dos o tres familias recurrentes, rara vez más: son esas las que deben figurar en la pegatina del cubo de aportación. El resto es cosa del cartel de pared y del responsable.

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