¿Qué se puede echar al compost? La lista completa, residuo por residuo
Lo que va al compost, lo que no va y por qué. Con la tabla de referencia, la relación carbono/nitrógeno y las reglas propias de los centros de empresa.

La respuesta en breve
Todo lo que ha estado vivo se composta, pero no en todas partes ni a la misma velocidad. En una compostadora de jardín, la compostera doméstica de toda la vida, se echan sin dudar las mondas, los posos de café, los restos vegetales cocinados, el pan, las cáscaras de huevo trituradas, las hojas secas y los papeles sin imprimir. Se quedan fuera la carne, el pescado, los lácteos, los aceites, los excrementos de animales, las plantas enfermas y todos los envases llamados «compostables». En una compostadora profesional cerrada, la lista se amplía claramente: la carne, el pescado y los restos de bandeja pasan sin dificultad. La diferencia no está en el residuo, está en el equipo.
La confusión viene de ahí. Un hueso de pollo es un residuo orgánico perfectamente compostable, y sigue siendo una idea pésima en el fondo de un montón abierto. 3 parámetros lo deciden todo: el equilibrio entre carbono y nitrógeno, la presencia de oxígeno y el grado de humedad. Los residuos que plantean problemas no están «sucios»: desequilibran uno de esos tres mandos o atraen a lo que no pinta nada allí.
La buena pregunta no es «¿es compostable?», sino «¿es compostable en mi equipo?». El mismo resto de bandeja está prohibido en un cajón de jardín abierto y se convierte en una aportación banal en una cuba cerrada ventilada por una chimenea de aireación.
La tabla de referencia, residuo por residuo
La columna «compostadora de jardín» se refiere al montón o al cajón clásico, abierto o simplemente cubierto, sin subida de temperatura duradera. La columna «compostadora profesional cerrada» se refiere a un equipo cerrado, en cuba, con mezclado y circulación de aire continua, como la compostadora ABC de acero de 2 mm instalada en los centros que equipamos.
| Residuo | Compostadora de jardín | Compostadora profesional cerrada | Lo que está en juego |
|---|---|---|---|
| Mondas de fruta y verdura | Sí | Sí | Base nitrogenada del compost, degradación en unas semanas |
| Posos de café y filtro de papel | Sí | Sí | Nitrógeno y estructura fina, ninguna contraindicación |
| Bolsita de té sin grapa ni malla | Sí | Sí | Solo papel sin blanquear; la grapa va a la basura |
| Cáscaras de huevo trituradas | Sí | Sí | Aporte de calcio, casi eternas si se dejan enteras |
| Restos cocinados, arroz, pasta, verduras | Con moderación | Sí | En montón abierto atraen mosquitas y roedores |
| Pan, galletas, bollería seca | Con moderación | Sí | Hay que desmenuzarlos, si no enmohecen formando un bloque compacto |
| Carne, pescado, espinas | No | Sí | Proteínas y grasas, y por tanto olores sulfurosos y plagas al aire libre |
| Lácteos, cortezas de queso | No | Sí, en pequeña cantidad | Las grasas frenan la colonización microbiana |
| Cítricos, ajo, cebolla | Con moderación | Sí | Acidez y compuestos antibacterianos, hay que diluirlos en el resto |
| Papel de cocina y servilletas sin imprimir | Sí | Sí | Aporte carbonado gratuito, ya presente en el sitio |
| Hojas secas, flores marchitas | Sí | Sí | Carbono y estructura, hay que desmenuzarlas si las hojas son gruesas |
| Césped recién cortado | En capa fina | En aportación medida | Muy nitrogenado y muy húmedo, compacta y asfixia |
| Huesos de fruta, cáscaras de nuez, piel de aguacate | No | No | De 2 a 5 años para un hueso, sale intacto del ciclo |
| Aceite de fritura, salsas grasas | No | No | Recubren la materia y cortan el acceso al oxígeno |
| Lecho y excrementos de animales | No | No | Riesgo sanitario, fuera del marco de un compost compartido |
| Plantas enfermas o tratadas hace poco | No | No | Patógenos y residuos fitosanitarios que pasan al compost |
| Bolsas y cubiertos certificados EN 13432 | No | No | Norma escrita para el compostaje industrial |
| Colillas, cenizas de carbón, bolsa de aspiradora | No | No | Plásticos, metales pesados y aditivos de combustión |
La versión detallada para un centro profesional, señalética incluida, se recoge en nuestra guía sobre qué se puede echar a una compostadora profesional.
La relación carbono / nitrógeno, la regla que permite decidir solo
Detrás de las palabras «verdes» y «marrones» se esconde una relación numérica: la proporción entre el carbono (C) y el nitrógeno (N) de lo que usted aporta. El carbono es la energía de los microorganismos, el nitrógeno su material de construcción. Una mezcla funciona bien en torno a 25:1 o 30:1, es decir con mucho más carbono que nitrógeno en masa. Y los restos de cocina, que son el grueso de las aportaciones diarias, están todos del lado nitrogenado.
| Materia | Relación C/N orientativa | Papel en la mezcla |
|---|---|---|
| Césped recién cortado | 15 a 25 | Nitrógeno |
| Mondas de fruta y verdura | 15 a 25 | Nitrógeno |
| Posos de café | unos 20 | Nitrógeno, pese a su color marrón |
| Hojas secas | 40 a 80 | Carbono |
| Paja | 80 a 100 | Carbono y estructura |
| Cartón marrón, papel sin imprimir | 150 a 400 | Carbono |
| Triturado de madera, serrín sin tratar | 200 a 500 | Carbono y estructura |
Estos valores son órdenes de magnitud agronómicos: la especie, la estación y la humedad los hacen variar en un tercio. Lo que cuenta es el sentido de la corrección, no el decimal. Demasiado nitrógeno y el montón se moja, se apelmaza y huele a amoniaco. Demasiado carbono y se queda parado, no pasa nada durante meses.
La regla de campo cabe en una frase: un cubo de residuos orgánicos frescos, un puñado de material estructurante por encima. Es lo que se entrega y se repone con el alquiler de la compostadora, porque la falta de material estructurante es la primera causa de fracaso en los centros que retomamos.
Oxígeno y humedad, las condiciones que se olvidan
El compostaje es un proceso aerobio. Sin oxígeno, el relevo lo toman bacterias anaerobias que producen metano, compuestos azufrados y un líquido negruzco: eso no es un compost lento, es una fermentación. De ahí 3 gestos que no cuestan nada: mezclar cada 10 o 15 días en un cajón de jardín, no depositar nunca de golpe una capa gruesa de materia húmeda y alternar aportaciones frescas y aportaciones secas.
La humedad objetivo es la de una esponja escurrida: la materia se pega al apretarla, sin que se escape una gota. Demasiado seca, se para; demasiado mojada, expulsa el aire. Las causas del exceso son siempre las mismas: demasiada fruta y verdura sin material estructurante, ausencia de cartón absorbente, agua de lluvia que entra por una tapa mal diseñada.
Eso es lo que resuelve un equipo cerrado. La compostadora ABC es una cuba de acero de 2 mm con fondo cerrado, tapa maciza, colocada sobre superficie dura: la lluvia no entra y el lixiviado no se va al suelo. El aire circula de forma continua por una chimenea de aireación y el mezclado se hace a mano, sin electricidad, sin agua, sin desagüe ni obra civil. El mecanismo se detalla en nuestro artículo sobre el compostaje ABC, y sus efectos sobre los olores en el dedicado a compostar sin olores ni plagas.
Carne, cítricos, aceite: lo que de verdad plantea problemas
4 familias concentran los rechazos, cada una por una razón distinta.
Las materias animales (carne, pescado, lácteos) son ricas en proteínas y en grasas. Su degradación pasa por bacterias productoras de compuestos azufrados, cuyo olor llega lejos: en un montón abierto atrae ratas y córvidos en pocos días. El problema no es la materia, es el acceso, como explica nuestro artículo sobre las compostadoras a prueba de roedores.
Las grasas líquidas (aceite de fritura, salsas en cantidad) plantean un problema mecánico, no biológico: forman alrededor de las partículas una película que bloquea el agua y el oxígeno. Un plato aceitoso no cambia nada, el fondo de una freidora asfixia una zona entera.
Las materias ácidas o antibacterianas (cítricos en exceso, ajo, cebolla) no están prohibidas, hay que diluirlas: un compost cuyo pH baja demasiado se ralentiza. Una caja de cáscaras de naranja de golpe rompe el ritmo, las mondas de una comida no.
Las materias con riesgo sanitario o químico (plantas enfermas, vegetales tratados, lechos de animales, colillas, cenizas de carbón) son las únicas excluidas sea cual sea el equipo. Un compost doméstico no supera de forma duradera los 40 o 50 °C y no destruye por tanto los patógenos: ese es el papel de la fase termófila, descrita en nuestro artículo sobre las fases y las temperaturas del ciclo de compostaje.
Bioplásticos y envases «compostables», la zona gris
Es la pregunta que más se repite, y aquella en la que la respuesta intuitiva es falsa: un envase marcado como «compostable» casi nunca es compostable en su casa. La norma EN 13432 califica un material para el compostaje industrial, un proceso que mantiene una temperatura del orden de 60 °C durante varias semanas, con mezclado intenso y humedad controlada. Ni una compostadora de jardín ni una compostadora in situ reproducen esas condiciones.
| Envase | Compostadora de jardín | Compostadora in situ | Por qué |
|---|---|---|---|
| Bolsita de té de papel sin blanquear | Sí | Sí | Solo fibra, sin película ni cola |
| Bolsita de té con grapa o malla | No | No | Metal o polímero que se queda intacto |
| Vaso de cartón para bebida caliente | No | No | Película de plástico interior |
| Caja kraft de comida rápida | Hay que comprobarlo | Hay que comprobarlo | A menudo plastificada, a menudo grasienta |
| Bolsa kraft sin tratar y sin grasa | Sí | Sí | Buena fuente de carbono |
| Bolsa o cubierto certificado EN 13432 | No | No | Exige una planta industrial en caliente |
| Mención «OK compost HOME» | Para probar | No recomendado | Degradación lenta e irregular, consigna confusa |
| Película a base de almidón de maíz o de mandioca | No | No | Se fragmenta sin ser digerida |
La prueba más fiable cabe en un gesto: rasgue el cartón. Si el canto deja ver una película brillante que se estira en vez de romperse, es un plastificado. Esa película no desaparece, se fragmenta en microplásticos que se quedan en el compost y después en el suelo. En un centro de trabajo, esta regla merece exponerse en pictogramas más que en texto, como detallan las consignas de una compostadora profesional.
Plantas, hojas y flores, las excepciones del jardín
Los restos de jardín son la aportación carbonada más disponible y peor aprovechada. Hojas secas, flores marchitas, restos de poda fina y plantas de interior al final de su vida son bienvenidos. 3 categorías son la excepción. Las hojas gruesas y cerosas, laurel, roble, magnolio, aguantan estaciones enteras porque su cutícula protege la fibra: hay que triturarlas. Las plantas enfermas propagan sus patógenos. Los vegetales tratados hace poco llevan sus residuos hasta el suelo.
Quedan los casos particulares. Los huesos de fruta y las cáscaras de nuez tardan de 2 a 5 años en degradarse: no son nocivos, están fuera del ciclo. Las cenizas de madera, muy alcalinas, se toleran a puñados espaciados, nunca a cubos; las cenizas de carbón nunca. Las virutas de madera sin tratar son un excelente material estructurante. Los textiles de fibras naturales se compostan en teoría, en años en la práctica, y solo si se cortan.
Cuando el volumen de vegetales supera al de los restos de cocina, el compostaje cambia de escala: es el terreno del jardín-compostadora, una jardinera circular de 2 000 L que absorbe siegas y podas junto con los residuos orgánicos alimentarios.
Doméstico, industrial, in situ: 3 marcos, 3 listas
Una misma materia no corre la misma suerte según la vía que la recibe: por eso las consignas que se encuentran en internet se contradicen. El compostaje doméstico, en cajón de jardín, en vermicompostadora o en bokashi, trabaja con poco volumen y a temperatura variable, entre 15 y 50 °C según la estación. Eficaz, gratuito, frágil: su lista de admitidos es la más restrictiva.
El compostaje industrial, en planta, sube hasta los 70 °C con un mezclado pesado. Destruye los patógenos, degrada los envases certificados y admite casi todo, pero exige recoger, transportar y agrupar la materia.
El compostaje in situ ocupa una posición intermedia que a menudo se entiende mal. La cuba cerrada, ventilada por su chimenea de aireación y mezclada a mano, admite el conjunto de los residuos orgánicos alimentarios, incluidos los que un montón de jardín rechaza. En cambio no sustituye a la fase industrial: al cabo de unos meses, lo que sale de la compostadora no es un compost maduro y normalizado. Se aplica en las zonas verdes del propio centro, o su retirada se organiza con el operador local que usted elija, y le ayudamos a definir el pliego; el recorrido completo está en cómo funciona el servicio. 2 variantes conviene conocer antes de decidir: el vermicompostaje, adaptado a volúmenes muy pequeños, y el bokashi, que es una fermentación y no un compostaje.
En la empresa, la pregunta cambia de naturaleza
En casa de un particular, separar mal echa a perder un compost. En una empresa, abre una brecha de cumplimiento. Desde el 31 de diciembre de 2023, el artículo 22 de la directiva marco de residuos 2008/98/CE exige que los biorresiduos se recojan separadamente o se reciclen en origen; en España esa obligación se traslada por la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados, y alcanza a los productores no domésticos.
El régimen sancionador no lo fija la directiva: lo fija cada transposición nacional, y en España la propia Ley 7/2022, cuyas cuantías y órgano competente dependen además de la comunidad autónoma. Es el punto que conviene verificar con su asesoría antes de fijar el protocolo de separación del centro, y no una razón para aplazarlo: lo que la máquina trata y lo que retira de su flujo se mide, y eso sí depende de usted. El detalle de lo que cambia para una empresa está en nuestro artículo sobre la recogida de biorresiduos en la empresa.
La lista de admitidos de un centro no es, por tanto, una preferencia: es una consigna que debe caber en un pictograma encima de un cubo de aportación. Depende del volumen, que manda también en el dimensionamiento: una compostadora ABC de 450 L absorbe hasta 1 500 kg al año, por encima se instala una segunda, y por encima de 3 000 kg al año el compostaje in situ deja de ser la respuesta adecuada. Este es el cálculo para un edificio de oficinas con zona de café, según el método de nuestro presupuesto en línea.
- Personas presentes un día normal 120
- Días laborables considerados 220 al año
- Ratio ADEME sector terciario (Francia), aumentado por la zona de café 0,015 kg × 1,5 por persona y día
- Volumen teórico 594 kg al año
- Tasa de captación real considerada 70 %
- Volumen realmente captado 416 kg al año
- Vaciados que impone la tabla 2 al año
- Alquiler de la compostadora ABC, todo incluido 79 € sin IVA al mes
- Recogida en la tarifa francesa, 10 € sin IVA por paso anual 20 € sin IVA al mes
Total99 € sin IVA al mes
Los 79 € cubren la compostadora entregada, el material estructurante, el mantenimiento, las piezas de recambio y la formación de los equipos por videollamada. La máquina se alquila con un compromiso de 48 meses, y comprarla también es posible: escríbanos y le pasamos presupuesto. La recogida es una opción de la tarifa francesa, de 1 a 12 pasos al año, cuyo número se deduce del volumen más que de una elección; fuera de Francia, la retirada del compost maduro se organiza con el operador local que usted elija. Para poner sus propias cifras, vea nuestro método de dimensionamiento de la compostadora y la página oficinas y sector terciario.
- ¿El residuo ha estado vivo? Si no, no pinta nada en una compostadora.
- ¿Está graso, aceitoso o anegado en salsa? Las grasas cortan el oxígeno.
- ¿Está impreso, brillante o plastificado? Un cartón brillante es un cartón plastificado.
- ¿Es más grande que una manzana? Córtelo: la superficie de ataque marca la velocidad.
- ¿Se ha añadido un puñado de material estructurante encima de la aportación fresca?
- ¿Está la consigna expuesta en pictogramas, justo al lado del cubo de aportación?
- ¿Sigue la duda? No lo eche. Un compost se arregla mal, una basura se vacía.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden echar posos de café y bolsitas de té al compost?
Sí. Los posos de café son ricos en nitrógeno y se degradan deprisa, filtro de papel incluido. Las bolsitas de té se compostan si son de papel sin blanquear, retiradas la grapa y la etiqueta. Las bolsitas de malla llamada «seda» son de polímero y no pintan nada en una compostadora.
¿Se compostan la carne y el pescado?
Depende del equipo. En un montón o un cajón de jardín abierto, no: los olores llegan lejos y las plagas aparecen. En una compostadora profesional cerrada, en cuba de acero con tapa maciza y chimenea de aireación, sí, a condición de compensar con material estructurante.
¿Las bolsas «compostables» van al compost?
No, salvo mención explícita de compostaje doméstico, y aun así con prudencia. La norma EN 13432 apunta al compostaje industrial, en torno a 60 °C durante varias semanas. Ni un cajón de jardín ni una compostadora in situ alcanzan esas condiciones: la bolsa sigue visible durante meses, o se fragmenta en microplásticos.
¿Por qué huele mal mi compost?
Un olor a amoniaco o a podrido señala casi siempre un exceso de nitrógeno y de humedad, es decir una falta de oxígeno. El reflejo es añadir material estructurante, cartón sin imprimir, hojas secas o triturado, y después mezclar. Un olor a sotobosque es, al contrario, la señal de que todo va bien.
¿Hay que cortar los residuos antes de echarlos al compost?
Sí, en cuanto un residuo supera el tamaño de una manzana. Los microorganismos atacan por la superficie: dividir un trozo por 2 acelera claramente su degradación. Por eso una cáscara de huevo triturada desaparece en unos meses mientras que una cáscara entera atraviesa varios ciclos.
Lo que sigue depende de su situación. En casa no hay nada más que decidir: la tabla de arriba basta, añada un puñado de material estructurante a cada aportación fresca y mezcle cada 15 días. En un centro de trabajo, la lista de admitidos no se fija hasta conocer el volumen, porque es él quien determina el número de compostadoras y el ritmo de vaciado. Cuente 2 minutos para obtener las cifras completas con el presupuesto en línea, y las preguntas frecuentes del sitio para el resto.
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